Falsos “rescatistas”.

Hoy en día, muchos humanos tienen un pensamiento errado, el cual se ha venido generalizando, solo por entrar en una moda de ser “Rescatista”, cuando en realidad esa palabra es un conjunto de acciones y responsabilidades que solo las personas que lo hacen sin ningún tipo de interés y con mucho amor son merecedoras de este titulo.

Rescatar un animal trasciende del acto humanitario, dado que implica asumir toda la responsabilidad de garantizar un buen futuro al animal. Y esto consiste en proveer los recursos necesarios para la rehabilitación y su adopción.

Este acto es totalmente una inversión personal. No pretendas solicitar ayudas de las fundaciones, dado que estas están al tope y no les es posible atender todos los casos reportados; no creas que es llevarlo al veterinario y dejarlo bajo la responsabilidad de ellos; no pretendas que otros asuman la responsabilidad de ayudarlo a salir adelante.

El verdadero rescatista, es la persona que se hace responsable de todo el proceso desde que se captura el animal, hasta conseguir la familia adecuada para el. Pero hay que ser muy realistas a veces es un desgaste fuerte, económico y sentimental, dado que siempre se deben asumir gastos de medicinas y veterinaria, y a pesar del esfuerzo, los animales mueren, no todos tienen un final feliz y se interrumpe el sueño de un verdadero rescatista de una manera muy triste.



Canelo (2015 – 2016), rescatado de un criadero en Cali – Colombia en el 2015, fue rescatado por nosotros con el apoyo de un gran equipo de humanos de corazón gigante, se trato de recuperar de su desnutrición, se invirtió mucho dinero, tiempo y dedicación a su recuperación. Al final a pesar de su estado fue adoptado por una gran familia, pero su cuerpo no soporto los daños ocasionados por tantos años de abandono y murió en Junio de 2016. Lo único que me da tranquilidad es que se fue de este mundo rodeado de amor.

Foto: Wilcaphoto

Así, que a todas esas personas que dicen a los cuatro vientos que rescataron un animal, solo para figurar y solo lo tomaron de la calle para llevarlo a una fundación, o lo dejaron abandonado en una veterinaria, o se lo entregaron a un albergue o algún hogar de paso y se desentendieron totalmente de el, están completamente equivocados, eso no es rescatar eso es evadir responsabilidades, lastimosamente es un FALSO DISCURSO. Esas personas son las denominadas “Falsos Rescatistas”; por que no tienen ni la mas mínima idea del tiempo, dinero y sacrificio que demanda esta vocación.

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Etiquetando a rescatistas de animales.

Nuestra Manada
De derecha a izquierda Lluvia, Dante, Sasha (Nuestros 3 tesoros) y Otelo (Rescate realizado por nosotros y ya entregado en adopcion – a veces pasa temporadas de vacaciones con nosotros).

Es tan típico que muchas personas opinen sobre tu vida, sin conocerte, solo por lo que ven y con quien estas.  Que equivocados están.

Como muchos saben soy rescatista, amo los animales con todo mi corazón, por obvias razones tengo perros, me encantaría tener gatos pero por ahora no es posible.  Soy hogar de paso para mis propios rescates o a veces casos de otras personas que deseo apoyar.

Por tanto, en mi hogar siempre hay varios perros o gatitos, mis mascotas están acostumbrados a ver llegar y salir a muchos, ellos viven conmigo ese proceso de rehabilitación.  Claro está, antes de entrar a mi hogar algún rescate les hago los chequeos necesarios por que no puedo llevar un animal enfermo, debo ser responsable con los míos y ante todo mis mascotas están primero.  Eso lo tengo claro, no puedo exponer a los míos por ayudar a otros, pero bueno eso es otro tema.

Continuando con mi punto principal, muchas personas que se dedican a rescatar y rehabilitar animales puede llegar a ser vistas como extrañas.  Las personas te categorizan, te etiquetan, solo por salir al parque con más de 3 perros, te miran aterrados y como siempre no falta las preguntas curiosas a las que les mostraré como respondo:

¿Todos esos perros son suyos? Si

¿No es muy duro?  Para nada, uno sabe hasta dónde puede llegar y si los tengo es porque tengo la capacidad económica, el tiempo y la dedicación para tenerlos.

¿Y usted trabaja?  Claro, nadie vive del aire (Esta parte me encanta porque casi siempre estoy vestida con ropa de oficina y más se aterran)

¿Y no es agotador para sacarlos?  Para nada, por ellos salgo de mi rutina, camino, respiro, ellos canalizan mis energías.

¿Y cómo haces con el aseo?  Créeme que mi apartamento es más limpio que muchos de aquí.

Soy una persona con actividades normales, trabajo 9 horas diarias, me divierto, hago ejercicio, soy alegre, sociable, me encanta arreglarme, oler rico, maquillarme, me gusta el orden, que mi apartamento este limpio, pinto, escribo, voy a cine, no estoy enferma, no soy depresiva y no soy rica.

Humanos no se puede seguir estigmatizando a otros, solo por el hecho de tener varios animales.  No todos tenemos ese patrón negativo de Eleanor Abernathyla “la loca de los gatos” de los Simpson.  No categorices, no marques, no señales, no tildes a personas por comentarios sueltos de otros.

Este tipo de etiquetas, lo único que hacen es desvirtuar el papel de los rescatistas, quienes muchas veces son vistas como personas aisladas del mundo real y sus problemas.

Recuerden los beneficios emocionales, psicológicos y físicos que las mascotas aporten a nuestra vida, los cuales se han evidenciados en muchos experimentos científicos.  Ellos nos ayudan a prevenir enfermedades, reducir estrés y aumenta el bienestar de las personas, hay que dar visibilidad a la valiosa función de las mascotas en el mundo.

Por eso no prejuzgues, no critiques, no señales, no generalices, no entres en esa parte de nuestra sociedad. Si no conoces a alguien no opines, no es necesario entrar apoyar versiones de otros, no hagas parte de este entorno.

Es necesario borrar todos esos pensamientos previos que pueden generarse, es alguien que no conoces, no importa lo que te hayan dicho, lo que hayas escuchado, o lo que tu instinto te haga pensar.  Las personas hablan más de los que lo que saben, y por ser humanos nos equivocamos más de lo que creemos.  Por eso pregunta, si tienes dudas, si crees algo y no sabes si es así, pregunta, para así, quitar pensamientos impuestos y así dejar de asumir muchas veces una realidad inexistente.

Créeme te llevaras más de una sorpresa, así como seguramente se la han llevado contigo más de una vez.