Discriminación de ángeles negros.

LLUVIA nuestra morenaza amada – Adoptada por nuestra familia
Enero 17 de 2018
Foto: Wilcaphoto

Es una realidad, nos encontramos en una sociedad discriminatoria y supersticiosa, una sociedad que presenta un gran vacío de valores, donde predomina el dinero y el amor a los bienes materiales, una sociedad consumista y llena de imposiciones mentales.

Es increíble  que se tengan aún creencias irracionales con las que intentamos tener el poder de atraer o repeler eso que llamamos “Buena suerte” y que nos comuniquemos  consciente o inconscientemente con palabras cargadas de dolor y agresión, llenando de miedos y pensamientos negativos a nuestros niños, generando un rechazo e incentivando a un maltrato sin control, dado que la ignorancia lleva hacer daño a seres que la misma humanidad cargo de maldad y energías negativas.

Cruelmente, se ha podido observar como los animales de color negro tampoco se han podido librar de este comportamiento retrogrado, las connotaciones al color negro son de carácter negativo, muchos piensan que es impuro, ruin, peligroso, atemorizante, oscuro, difícil, malévolo, entre otros. Prácticamente  denominan al color negro como generador de mala suerte.

Es por eso que muchos perros y gatos negros suelen ser los menos adoptados, esta situación no solo se da en animales adultos sino también en cachorros.

A esto se le denomina el “Síndrome del perro negro”, lo que hace referencia a que los perros negros no son adoptados con la misma frecuencia que otros perros de diferentes colores.  Y todo esto por la negativa del color negro, sin dejar atrás los factores físicos, el tamaño, el color, el lugar donde se encuentre, estos factores crea en las personas pensamientos de que los perros y gatos negros de los refugios tienen antecedentes cuestionables y hasta pueden denominar a estos animales como “dañados”.

Foto tomada en Fundacion Paraiso de la Mascota
Foto: Wilcaphoto

Pero esta discriminación  es impuesta socialmente, y lo podemos observar también en algunos productos audiovisuales, como en películas y series de televisión donde muestran al animal agresivo o malo como un perro o gato negro.  Los muestran de una manera malévola, sin gestos, y con expresiones fuertes, dando esto más fuerza a una estigmatización mayor de estos seres que tan solo por su color son catalogados como seres que atraen cosas negativas, aplicando sinónimos de maldad y mala suerte.

Es duro ver como los humanos se dejan sugestionar, y creen en sucesos ilógicos, tan solo por ver un animal negro.  Da impotencia ver una sociedad vacía donde justifican sus decisiones de no adoptar un perro o gato negro porque ensuciaran más sus muebles y ropa, porque son más propensos al calor, que se les notara mucho más su envejecimiento, que no son expresivos, se llenan de razones, que para mí no tienen sentido y van más allá de su físico, para mi es más discriminación y supersticiones que socialmente fueron impuestas a través de los años, y no son capaces de aceptar.

Por estas mentalidades retrogradas aún se ven perros y gatos negros esperando mucho más tiempo por una familia y lamentablemente muchas veces ese momento nunca llega. Es cuando me lleno de tristeza al observar en jornadas de adopción de algunos refugios, como solo quedan sin adoptar perritos y gaticos negros, porque los que son de otro color son los que adoptan inmediatamente.

Hay que desaparecer esos estereotipos relacionados con el blanco como símbolo de bondad y el negro como sinónimo de maldad.  Hay que dejar estos prejuicios mentales que se tienen acerca de los animales negros.  De verdad puede dar más temor y desconfianza algunos humanos que un animal.  Los humanos son los que utilizan a los animales para hacer daño, los animales NO nos hacen daño, naturalmente son seres llenos de amor, puros, honestos, bellos, transparentes, son luz.

Para mi ellos son ángeles de mil colores.

Analiza eso que alguna vez te inculcaron y piensa: ¿Un animal puede hacerte daño, solo por ser de color negro? La respuesta es NO.  La invitación es acabar con estas creencias impuestas. El color negro es hermoso, se debe de relacionar con la elegancia, fortaleza, serenidad, prestigio,  profundidad, paz y sencillez. 

El amor incondicional va más allá de razas y colores, si adoptas un animal, es para amarlos por lo que son.  Es absurdo elegir a tu animal por su color, debemos actuar de una manera más humana y consciente y en este caso con nuestros más fieles compañeros.

Adopta un perro o gato de color negro, lo que tienen ellos para darnos es amor, son seres que nos necesitan y merecen tener las mismas oportunidades que los demás, no hagas parte de esa sociedad del común, llena de temores y prejuicios, haz la diferencia.

Anuncios

Difícil decisión: La entrega de una adopción.

En todos estos años como rescatista, puedo decir que siempre al entregar una adopción es muy difícil y se me hace un nudo en la garganta, muchos entienden, muchos dicen que extremista o muchos se preguntan “¿Cómo haces para entregarlos? Yo no podría”. A lo que siempre respondo no saben lo duro que es.

Maya – Rescatada de Terrón Colorado en 2017
Adoptada por una hermosa familia en Cali.
Foto: Wilcaphoto

Pertenezco a una de las labores sociales más incomprendidas y a veces poco valoradas, pero los animales siempre lo compensaran con su gratitud y cambios extremos que solo entenderás hasta que hagas un rescate y a su vez seas un hogar de paso. Esto solo lo lograrás si tienes claro que esta labor es de forma voluntaria, sin esperar retribuciones ni ayudas de otros, dado que muchas veces te pueden colaborar con aportes al caso, pero muchas veces debes tu costear todo porque las ayudas son escasas. En mi caso he contado con hermosas personas que han confiado en mí y me han apoyado en muchos de mis casos, a ellos: ¡Muchas Gracias!

Cuando rescatas, siempre son animales que están maltratados, abandonados y con muchos traumas, entonces es ahí, que debes de saber cómo llegarles para no asustarlos más. Por lo general funciona el acercamiento ofreciéndoles comida, dado que normalmente han pasado días sin comer y este proceso puede durar horas o hasta días, por eso debes ser paciente. En ese tiempo pienso y me cuestiono con enojo: ¿Hace cuánto llevará en la calle? ¿Hace cuánto no comerá? ¿Quién te hizo esto? ¿Las personas por qué son tan crueles? ¿Ojala no me vaya a morder? ¿Estará enfermo(a)?

Ya cuando se ha dejado coger empiezo con mis mapas mentales: Debo llamar a la veterinaria para que me den crédito y hacerle un chequeo para descartar enfermedades o hacer tratamiento según lo que tenga; Debo bajar a mis 3 tesoros para que se conozcan afuera de mi casa y así evitar peleas; Publicar en las redes sociales para solicitar apoyos con los gastos o recuperación del caso; Buscar un lugar en mi hogar donde ese primer día pueda estar tranquilo y descansar (Por lo general duermen todo el día por el cansancio y la descompensación física).

Y así comienza el lazo sentimental, que es el sentimiento más duro de manejar en las entregas de cada adopción.

Siempre al día siguiente los llevo al veterinario para su respectivo chequeo, donde los palpan, sacan muestras de sangre, orina y sufro con cada chuzón que le hacen porque no quiero que sienta más dolor y es ahí que puedo observar que se ha creado un vínculo en tan poco tiempo, puedo ver sus ojitos cuando me buscan como pidiendo auxilio. Alguna veces debo dejarlos hospitalizados, otras veces los puedo traer a mi hogar, todo depende de su estado.

Carita
Rescatada por nosotros de un basurero al sur de Cali
Adoptada por una hermosa familia.



Ya cuando los vuelvo a llevar a casa, espero resultados y empiezan los tratamientos. Y a correr por toda la casa porque saben que yo soy la humana loca que los coge y les da líquidos o pastas con sabores horribles. Y a pesar que los obligo, nunca han tratado de morderme, hay que tener paciencia porque ellos pueden ser tan inteligentes que si se lo das con comida, se comen lo rico y botan la pasta o lo que sea del medicamento. Yo me puedo explotar de la risa, se ven tan hermosos haciéndolo, que flaqueo y me provoca comérmelos a besos, pero debo ser firme y decirles: ¡No, me voy a enojar!

Pasan los días y semanas cumpliendo horarios estrictos de tratamientos, llenándolos de amor, cuidándolos, educándolos, enseñándoles a confiar, equilibrando todo su ser y mi manada de peludos también me ayudan en este proceso.

Y empiezan esos cambios que ante tus ojos son extremos, su físico empieza a cambiar, su pelo, su contextura, su estado de ánimo, su confianza y sus ojos, sí… sus ojos ya tienen brillo. Yo quedo siempre maravillada y enamorada ante este suceso de amor que comparto en redes sociales por medio de fotografías que tomamos exclusivamente para enseñarles todo lo que es posible, con la esperanza que se animen ayudar, a rescatar, a tocar corazones.

Azul – Rescatada por familia Espitia
Fuimos hogar de paso, participamos en su recuperación y proceso de adopcion.
Adoptada.
Foto: Wilcaphoto

Por todo esto, mi pelea con el tiempo de mi jornada laboral es diaria, dado que solo quiero que acabe, para ir a verlos y sobre todo a él, a mi angelito rescatado.

Entonces, comienza el difícil proceso de adopción: revisar formularios de adopción, hacer entrevistas, hablar con referencias familiares y personales, visitas domiciliarias, detective en redes sociales revisando perfiles de futuros adoptantes. Y se empieza hacer una selección de futuras familias siempre teniendo presente el carácter del animal y el estilo de vida de las familias. Para muchos son requisitos extremos, para mí son requisitos estrictos e irrompibles.

Lo que busco con todos estos filtros es tener la seguridad que las familias adoptantes cubrirán y cuidaran todas las necesidades del animal, pero es normal que muchas personas no entiendan mi comportamiento y mis procesos. Al final terminan aceptando
todo con todas mis explicaciones, siempre por el beinestar del animal. Mis precauciones pueden ser extremas pero son necesarias porque quiero que tengan la mejor vida, para mí lo más importante es que los adopten las familias indicadas que los amen, cuiden y se comprometan a la tenencia responsable.

Durante, la evaluación de los perfiles de los posibles adoptantes le hablo comentándole al peludo que hay varias familias interesadas en él o ella, que solo va existir amor en su nuevo hogar y que va estar bien, que no puedo tenerlo porque debo seguir mi labor pero que voy a estar muy pendiente de él. Y sigo encariñándome mas con ellos y ellos con nosotros, arrugándoseme el corazón porque siempre quiero quedarme con todos, pero lastimosamente no es posible.

Esto es duro, una labor en la que dedico muchas horas, pero es algo que me nace y lo hago con el corazón.

Pinina
Rescatada de Zoonosis por Luz Maria Apio
Fuimos hogar de paso, participamos en su proceso de recuperación y adopcion.
Adoptada por una hermosa familia en Cali.
Foto: Wilcaphoto

Mucha gente aún piensa que los animales callejeros sobrevivirán de una u otra manera, pero no es verdad. Esto es lo que quieren pensar algunas personas para negar la cruel realidad de la superpoblación de animales domésticos. Los animales callejeros no sobreviven solos tanto tiempo, por el contrario, sufren hambre, sed, enfermedades y maltratos. Ningún animal callejero (perro o gato) dura más de dos años en la calle; termina siendo atropellado, envenenado, muriéndose de hambre o de enfermedades adquiridas en este abandono.

Debemos educar a las personas, acabar con esas mentalidades que no creen que es importante hacerse responsables de sus propios animales de compañía, porque los siguen considerando objetos descartables que solamente sirven para cuidar la casa, para que tengan crías y luego venderlas; para entretener a manera de juguete a los niños pequeños del hogar, para abandonarlos porque los consideran después de un tiempo estorbo, etc. Estas personas que tienen este tipo de pensamientos para mis rescatados no serán una opción de familia adoptiva.


¿Ahora entienden cuan duro es todo este proceso? Hay varios factores que influyen pero el más duro de manejar es el vínculo emocional que se adquiere desde el primer día que lo rescatas. Para mí nada es malo, sé que estoy cambiado vidas no solo la del animal sino también la de las familias que se dan la oportunidad de tener otro integrante en su familia.

¿Con todo ésto cómo no voy a ponerme sentimental y no voy a llorar al entregar cada rescate, si estuve en todo su proceso de rehabilitación y se ganó un espacio en mi corazón?

Rescatar y adoptar es una experiencia maravillosa, sin embargo, no es fácil, es un aprendizaje.

Lluvia
Rescatada y adoptada por nuestra familia 2018
Foto: Wilcaphoto