¿Deben asumir los veterinarios gastos de animales abandonados?

Ser veterinario es una profesión bonita en muchos aspectos, pero nadie ve el lado malo. Debe ser agotador tratar con animales enfermos, tomar decisiones duras y lidiar con dueños o rescatistas que no atienden a razones. Deber ser desgastante verlos mal y no en sus plenas facultades, pero debe ser reconfortante observar su recuperación. 

Les presento a: Wendy Vanessa, Sasha, Pecas y Martín
Rescatados Por Luz Apio en la Casita de Sasha
Centro de rehabilitación el cual apoyamos en ocasiones.
Fotos Wilcaphoto – 2017

Al ser pacientes que no pueden hablar acerca de sus síntomas, los veterinarios deben ser altamente intuitivos y objetivos, y deben confiar en la investigación y pruebas, para reunir todos los hechos.  Es ahí el problema, dado que generalmente son exámenes costosos, pero necesarios para poder realizar diagnósticos y proceder a tratamientos concretos.

Muchas veces los veterinarios son juzgados por estos temas económicos, y son tildados como profesionales que engañan y solicitan todo tipos de análisis y diferentes pruebas para que el dueño de la mascota gaste más, pero realmente no es así, la salud de un ser vivo cuesta y esto es lo que ha aumentado el índice de mascotas abandonadas en algunas zonas de las ciudades por no “poder” cubrir este tipo de gasto, ya que para muchos hay necesidades más primordiales que ayudar a su animal enfermo.

Muchos son atacados por diferentes personas, que piensan que esta profesión debe de presta servicios gratuitos, porque son veterinarios y el amor a los animales es el pago.  Entonces es ahí donde les pregunto: ¿Saben cuánto cuesta los medicamentos, maquinaria, instrumental especializado, asistentes, alimentación, manutención del establecimiento, atención a veces 24 horas, sin mencionar años de estudio y dinero en formación? ¿Será acaso que quienes consideran que los veterinarios deben atender  gratis a los animales, están dispuestos también a trabajar gratis en sus diversas profesiones u oficios? Lo más probable es que la respuesta sea no, dado que todos tenemos necesidades que cubrir.

Para nadie es un secreto que esta es una profesión muy sacrificada, a pesar de que ellos diariamente salvan vidas y contribuyen a una mejora en la salud de las personas, animales y ecosistemas, es una de las profesiones más maltratadas en nuestro país.

Pero si o si, ellos deben de cobrar su trabajo, conozco a muchos que buscan la manera de ayudar, cobrando  tarifas más económicas para poder ayudar al animal que tanto lo necesita, pero ya estas ayudas tienden a limitarse porque abusan de su buena voluntad, al ofrecerles créditos muchos desaparecen; o abandonan animales en las puertas de las clínicas; o simplemente dan con personas que destruyen sus años de trayectoria en redes sociales, solo por el hecho de que no se les dio gratis la atención.

¿Dejar morir los animales? Por supuesto que no, pero los veterinarios también tienen derecho a vivir de su profesión.

Si queremos tenderles una mano a los animales de la calle, primero debemos colaborar nosotros económicamente con ello, ya que no se vale pensar que uno no tiene la obligación económica, pero que otra persona si se debe sacrificar. Eso es dejar la responsabilidad a otro y de eso no se trata. Es así como muchos pretenden poner el peso sobre “la profesión” como si todas las injusticias de abandonos que suceden a diario no sean responsabilidad del conjunto de la sociedad.

Todos participamos en una sociedad de consumo, aquella que causa tanta desigualdad social y tantas injusticias ecológicas, y sin embargo dejamos las responsabilidades a otros, entonces ¿Por qué el veterinario no tiene derecho a vivir dignamente mediante una actividad beneficiosa para la sociedad? Cada día miles de empleos participan de forma pasiva en injusticias, mientras señalamos a profesiones sanitarias que únicamente se dedican a enriquecer y mejorar vidas.

Todo aquel que crea que estas situaciones son injustas debería donar una parte de su sueldo a obras benéficas como albergues y fundaciones que hacen frente a estos costos, y que por supuesto, no es justo que ellos solos carguen con ello.

Hay muchas personas solidarias, que buscan la manera de ayudar, y más ahora que se ha dado tanta visibilidad a los animales como lo que son: seres sintientes e indefensos y que es nuestra responsabilidad como sociedad velar por su bienestar.

Les presento a: Lorena Espitia (Rescatista) y Lita, su rescate.
Una de las rescatistas mas comprometidas y responsables que he podido conocer.
Foto Wilcapahoto – 2018

Muchos veterinarios se preocupan por los animales rescatados, y muchas veces se llegan acuerdos financieros, pero no pueden simplemente dejar todo gratis, no intentes aprovecharte del gran corazón de ellos. Ellos deben también velar por su personal, pacientes, clientes y deben mantener su negocio funcionando con éxito para que todos puedan beneficiarse.  Estas pagando por el trabajo de un profesional, al igual que lo harías con un abogado o un médico.

Creo que casi todos los veterinarios y miembros de su personal, han realizado rescates por sus propios medios, y han adoptado mascotas de tres patas, con un ojo y con enfermedades crónicas.  ¡Y claro! Estos necesitan medicamentos frecuentes, dietas especiales y atención personalizada pero ellos se hacen responsables de todos los gastos sin pensarlo dos veces. ¿Y tú qué esperas?

Lisa, rescate y adopción realizada por veterinario en Cali.
Foto Wilcaphoto 2013

Ellos también se afectan a niveles profundos, se estresan, lloran perdidas de sus pacientes, se frustran por no poder ayudar a un paciente, se enojan cuando las cosas no van bien, les duele cada ser, y muchas veces esconden sus emociones y desarrollan problemas de salud como fatiga y agotamiento.  Pero claro, muchos no ven lo duro de esta profesión, porque no están en su lugar.

Así, que por favor valora el trabajo de estos profesionales, todos pasaron por una educación, entrenamiento y experiencia para estar ahí y prestar sus servicios, por tanto si rescatas a un animal o tienes un animal de compañía que solicita atención veterinaria, se responsable, y no trates de evadir de tus obligaciones.

Si valoras tu trabajo, entonces valora el de los demás.

Agradecimientos especiales a Cesar Serna, Aleyda Castillo, Isabel saltaren; Diana Paola Sanchez; Oscar Salazar.

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Necesitamos superhéroes reales.

Foto estudio realizado por Wilcaphoto en Cali a Samuel uno de los niños mas dulce, sociable e inocente que he podido conocer.
2018

Cuando preguntamos a los niños ¿Quien es un superhéroe? las respuestas más comunes son: “Superman”; “Batman”; “La mujer maravilla”; “El capitán América” entre otros. Sí, esos hombres o mujeres con capas y superpoderes. Los niños de ayer pensábamos eso y los de hoy piensan lo mismo.

Pero, ¿Y sí, eso lo hacemos realidad? no es tan imposible como los hacia ver Stan Lee. No podemos permitir que casi todos los superhéroes sigan siendo de Estados Unidos, no pueden seguir siendo los únicos ídolos, tenemos que tener superhéroes en todo el mundo, TÚ PUEDES LLEGAR A SER COMO ELLOS. Así es, en todas las partes del mundo, en tu país, en tu ciudad, en tu barrio, en tu trabajo, en tu familia, ese personaje que salio de las páginas de los comics y que ya se encuentran aquí en la tierra.

Foto estudio realizado por Wilcaphoto a una de las Familias mas parchadas de Cali – 2018

¡Y en nuestra Colombia ya los hay! Sí, son ciudadanos del común, como en Bucaramanga “Super PAN” (Lleva pan a personas en la calle) y “Super Alma Vital” (Lleva mensajes vitales a los enfermos de los hospitales); En Magdalena “Super H” (Conservar el rio Magdalena); En Cartagena “Capitan Cartagena” (Mensajes de despertar a la población, de ser más patriotas); En bogota “Green man” (Protege a la naturaleza); En Cali Jeison “Héroe CNN” (Gran protector de niños con discapacidad) y Bruno Díaz “Batman” (Ayuda a recuperar las motos robadas). Ellos representan a la persona normal que no quiere pasar de largo cuando ve que algo malo sucede, son aquellos que quieren con todo su corazón solo ayudar de alguna manera en diferentes ámbitos.

Ya conozco muchos, algunos toman acciones de manera individual y otros grupal. Pero son grandes, de verdad de admirar, son personas normales que hacen hazañas extraordinarias y beneficiosas por los niños, los abuelos, los animales, la naturaleza.

Personas que se preocupan por el bien de los demás, que asumen grandes riesgos, valientes ante el peligro y la adversidad, seres persistentes, con una guia moral y pensamientos positivos. Sí, humanos totalmente desinteresados e inesperados.

Para casi todos creo que uno de sus Archienemigos es combatir la indiferencia humana. Entonces, hay que ser parte de la liga de los superheroes reales, esos que protegen y educan niños, los que protegen la naturaleza, los animales, los derechos humanos, esos que en su corazón no tienen indiferencia. Esos seres no egoístas, que piensan en el bienestar de los demás, el que comparte y ayuda con lo que tiene a otros seres, a la naturaleza, al mundo.

Hay que combatir a los villanos que son una gran tropa, pero que se pueden acabar, sólo si se trabaja en comunidad. Es así que se le puede dar otra cara a este mundo.

Es hora de cambiar mentalidades y empezar a enseñar a los niños de hoy que existen superhéroes reales, y que no están tan lejos como los hacen ver.

Samuel y sus abrazos. Esos abrazos sinceros y únicos que puede dar un niño.
Foto Wilcaphoto
2018

Yo quiero ser uno de ellos, ayudando a los animales y a los niños como lo hago en mi tiempo libre, no pueden existir excusas para ayudar, no podemos continuar la vida sin pensar en los demás, en nuestro mundo, como dicen por ahí: «Para que existir, si no vamos a servir»

Entonces te pregunto: ¿Y tu que superhéroe puedes ser?

Difícil decisión: La entrega de una adopción.

En todos estos años como rescatista, puedo decir que siempre al entregar una adopción es muy difícil y se me hace un nudo en la garganta, muchos entienden, muchos dicen que extremista o muchos se preguntan “¿Cómo haces para entregarlos? Yo no podría”. A lo que siempre respondo no saben lo duro que es.

Maya – Rescatada de Terrón Colorado en 2017
Adoptada por una hermosa familia en Cali.
Foto: Wilcaphoto

Pertenezco a una de las labores sociales más incomprendidas y a veces poco valoradas, pero los animales siempre lo compensaran con su gratitud y cambios extremos que solo entenderás hasta que hagas un rescate y a su vez seas un hogar de paso. Esto solo lo lograrás si tienes claro que esta labor es de forma voluntaria, sin esperar retribuciones ni ayudas de otros, dado que muchas veces te pueden colaborar con aportes al caso, pero muchas veces debes tu costear todo porque las ayudas son escasas. En mi caso he contado con hermosas personas que han confiado en mí y me han apoyado en muchos de mis casos, a ellos: ¡Muchas Gracias!

Cuando rescatas, siempre son animales que están maltratados, abandonados y con muchos traumas, entonces es ahí, que debes de saber cómo llegarles para no asustarlos más. Por lo general funciona el acercamiento ofreciéndoles comida, dado que normalmente han pasado días sin comer y este proceso puede durar horas o hasta días, por eso debes ser paciente. En ese tiempo pienso y me cuestiono con enojo: ¿Hace cuánto llevará en la calle? ¿Hace cuánto no comerá? ¿Quién te hizo esto? ¿Las personas por qué son tan crueles? ¿Ojala no me vaya a morder? ¿Estará enfermo(a)?

Ya cuando se ha dejado coger empiezo con mis mapas mentales: Debo llamar a la veterinaria para que me den crédito y hacerle un chequeo para descartar enfermedades o hacer tratamiento según lo que tenga; Debo bajar a mis 3 tesoros para que se conozcan afuera de mi casa y así evitar peleas; Publicar en las redes sociales para solicitar apoyos con los gastos o recuperación del caso; Buscar un lugar en mi hogar donde ese primer día pueda estar tranquilo y descansar (Por lo general duermen todo el día por el cansancio y la descompensación física).

Y así comienza el lazo sentimental, que es el sentimiento más duro de manejar en las entregas de cada adopción.

Siempre al día siguiente los llevo al veterinario para su respectivo chequeo, donde los palpan, sacan muestras de sangre, orina y sufro con cada chuzón que le hacen porque no quiero que sienta más dolor y es ahí que puedo observar que se ha creado un vínculo en tan poco tiempo, puedo ver sus ojitos cuando me buscan como pidiendo auxilio. Alguna veces debo dejarlos hospitalizados, otras veces los puedo traer a mi hogar, todo depende de su estado.

Carita
Rescatada por nosotros de un basurero al sur de Cali
Adoptada por una hermosa familia.



Ya cuando los vuelvo a llevar a casa, espero resultados y empiezan los tratamientos. Y a correr por toda la casa porque saben que yo soy la humana loca que los coge y les da líquidos o pastas con sabores horribles. Y a pesar que los obligo, nunca han tratado de morderme, hay que tener paciencia porque ellos pueden ser tan inteligentes que si se lo das con comida, se comen lo rico y botan la pasta o lo que sea del medicamento. Yo me puedo explotar de la risa, se ven tan hermosos haciéndolo, que flaqueo y me provoca comérmelos a besos, pero debo ser firme y decirles: ¡No, me voy a enojar!

Pasan los días y semanas cumpliendo horarios estrictos de tratamientos, llenándolos de amor, cuidándolos, educándolos, enseñándoles a confiar, equilibrando todo su ser y mi manada de peludos también me ayudan en este proceso.

Y empiezan esos cambios que ante tus ojos son extremos, su físico empieza a cambiar, su pelo, su contextura, su estado de ánimo, su confianza y sus ojos, sí… sus ojos ya tienen brillo. Yo quedo siempre maravillada y enamorada ante este suceso de amor que comparto en redes sociales por medio de fotografías que tomamos exclusivamente para enseñarles todo lo que es posible, con la esperanza que se animen ayudar, a rescatar, a tocar corazones.

Azul – Rescatada por familia Espitia
Fuimos hogar de paso, participamos en su recuperación y proceso de adopcion.
Adoptada.
Foto: Wilcaphoto

Por todo esto, mi pelea con el tiempo de mi jornada laboral es diaria, dado que solo quiero que acabe, para ir a verlos y sobre todo a él, a mi angelito rescatado.

Entonces, comienza el difícil proceso de adopción: revisar formularios de adopción, hacer entrevistas, hablar con referencias familiares y personales, visitas domiciliarias, detective en redes sociales revisando perfiles de futuros adoptantes. Y se empieza hacer una selección de futuras familias siempre teniendo presente el carácter del animal y el estilo de vida de las familias. Para muchos son requisitos extremos, para mí son requisitos estrictos e irrompibles.

Lo que busco con todos estos filtros es tener la seguridad que las familias adoptantes cubrirán y cuidaran todas las necesidades del animal, pero es normal que muchas personas no entiendan mi comportamiento y mis procesos. Al final terminan aceptando
todo con todas mis explicaciones, siempre por el beinestar del animal. Mis precauciones pueden ser extremas pero son necesarias porque quiero que tengan la mejor vida, para mí lo más importante es que los adopten las familias indicadas que los amen, cuiden y se comprometan a la tenencia responsable.

Durante, la evaluación de los perfiles de los posibles adoptantes le hablo comentándole al peludo que hay varias familias interesadas en él o ella, que solo va existir amor en su nuevo hogar y que va estar bien, que no puedo tenerlo porque debo seguir mi labor pero que voy a estar muy pendiente de él. Y sigo encariñándome mas con ellos y ellos con nosotros, arrugándoseme el corazón porque siempre quiero quedarme con todos, pero lastimosamente no es posible.

Esto es duro, una labor en la que dedico muchas horas, pero es algo que me nace y lo hago con el corazón.

Pinina
Rescatada de Zoonosis por Luz Maria Apio
Fuimos hogar de paso, participamos en su proceso de recuperación y adopcion.
Adoptada por una hermosa familia en Cali.
Foto: Wilcaphoto

Mucha gente aún piensa que los animales callejeros sobrevivirán de una u otra manera, pero no es verdad. Esto es lo que quieren pensar algunas personas para negar la cruel realidad de la superpoblación de animales domésticos. Los animales callejeros no sobreviven solos tanto tiempo, por el contrario, sufren hambre, sed, enfermedades y maltratos. Ningún animal callejero (perro o gato) dura más de dos años en la calle; termina siendo atropellado, envenenado, muriéndose de hambre o de enfermedades adquiridas en este abandono.

Debemos educar a las personas, acabar con esas mentalidades que no creen que es importante hacerse responsables de sus propios animales de compañía, porque los siguen considerando objetos descartables que solamente sirven para cuidar la casa, para que tengan crías y luego venderlas; para entretener a manera de juguete a los niños pequeños del hogar, para abandonarlos porque los consideran después de un tiempo estorbo, etc. Estas personas que tienen este tipo de pensamientos para mis rescatados no serán una opción de familia adoptiva.


¿Ahora entienden cuan duro es todo este proceso? Hay varios factores que influyen pero el más duro de manejar es el vínculo emocional que se adquiere desde el primer día que lo rescatas. Para mí nada es malo, sé que estoy cambiado vidas no solo la del animal sino también la de las familias que se dan la oportunidad de tener otro integrante en su familia.

¿Con todo ésto cómo no voy a ponerme sentimental y no voy a llorar al entregar cada rescate, si estuve en todo su proceso de rehabilitación y se ganó un espacio en mi corazón?

Rescatar y adoptar es una experiencia maravillosa, sin embargo, no es fácil, es un aprendizaje.

Lluvia
Rescatada y adoptada por nuestra familia 2018
Foto: Wilcaphoto